Ni esta página ni el resultado del análisis son asesoramiento jurídico. Describimos hechos técnicos que conviene conocer; el cumplimiento del RGPD y de otras normas debe valorarlo un abogado.
Qué exigen las normas
Guardar en el dispositivo del visitante cookies y datos similares (por ejemplo, en localStorage) o leerlos de él solo está permitido sin consentimiento si son necesarios para que el sitio funcione (carrito, inicio de sesión, guardar la elección del banner). Para lo demás, normalmente analítica y marketing, hace falta un consentimiento previo. Así lo establece la Directiva ePrivacy (en Chequia, el art. 89, apartado 3, de la Ley n.º 127/2005 de comunicaciones electrónicas) y, para los datos personales, el RGPD. El consentimiento debe ser libre y activo, sin casillas premarcadas, y debe poder retirarse con la misma facilidad con que se da.
Por qué importa a una pequeña empresa
El problema más habitual no es la falta de banner, sino las etiquetas de analítica y publicidad (Google Analytics, Meta Pixel, Google Ads y otras) que se activan al cargar la página, elija lo que elija el visitante. Cualquiera con un navegador lo detecta, también una autoridad de control o la competencia.
Errores habituales en el banner
- Etiquetas insertadas directamente en la plantilla de la web o en el gestor de etiquetas sin vincularlas al consentimiento.
- A la primera capa del banner le falta el botón de rechazar, o está escondido en la configuración.
- Las categorías vienen premarcadas, o el banner solo anuncia «usamos cookies».
A quién envía la web los datos de los visitantes
La analítica, el chat, los mapas o los vídeos incrustados envían la IP del visitante y la página visitada a otras empresas. El informe enumera los servicios de terceros que la web carga antes del consentimiento y el país de cada operador.
Qué comprueba WebMeter y qué no
WebMeter carga una vez la página de inicio en un navegador real, no pulsa el banner y registra las cookies instaladas antes del consentimiento y las solicitudes a servicios conocidos de analítica y publicidad. Reconoce las herramientas habituales de gestión del consentimiento, comprueba si la primera capa del banner ofrece rechazar y, con Google Consent Mode, distingue si los pings transmiten un consentimiento denegado o concedido.
No ve lo que ocurre tras dar el consentimiento ni en otras páginas, y puede no reconocer servicios que no están en su lista. Si no encuentra el banner o no puede clasificar sus botones sin ambigüedad, no emite veredicto sobre el rechazo. No valora la política de privacidad, la base jurídica ni las finalidades del tratamiento.